Cada año se mueven en las carreteras españolas hasta 60 millones de toneladas de mercancías peligrosas por carretera, según datos del Ministerio de Transportes, que traducen este volumen total en unos 15 000 traslados diarios de vehículos especiales.
El hecho de mover materiales que pueden resultar nocivos para las personas requiere de un cuidado especial que las empresas de transporte de materiales peligrosos deben tener en cuenta para no comprometer la seguridad de los empleados ni la de otros conductores con los que comparten la carretera.
¿Qué particularidades tiene la gestión de mercancías peligrosas por carretera?
Las autoridades españolas identifican como sustancias o materias peligrosas todas aquellas sustancias o artículos que, ya sea por su composición química o por sus características físicas, pueden generar un riesgo para la seguridad, para la salud de los ciudadanos o para los bienes y el medioambiente.
Este riesgo se eleva, especialmente, en el transporte y manipulación de dichos elementos. Por eso, el Real Decreto 97/2014, que regula este tipo de transporte de contenedores de sustancias peligrosas, ofrece un matiz importante en esta definición. Para la norma, las mercancías peligrosas son “aquellas materias y objetos cuyo transporte por carretera está prohibido o autorizado exclusivamente bajo las condiciones establecidas en el ADR o en otras disposiciones específicas”.
Sin duda, esto hace que cada movimiento de mercancías peligrosas deba estar muy medido. Las empresas tienen que obtener permisos, informar de cada operación y, sobre todo, activar protocolos muy estrictos de seguridad establecidos de manera general en la normativa ADR, un acuerdo europeo que unifica todas las regulaciones sobre los riesgos del transporte de mercancías peligrosas en el territorio de la UE.
Qué responsabilidades debe controlar la empresa de transporte
Recae en la empresa de transporte la responsabilidad de afinar todos los procesos para que el viaje de las mercancías peligrosas sea seguro y no ponga en riesgo a terceras personas o al entorno.
La empresa de transporte debe asegurarse de que la expedidora haya ofrecido toda la información sobre lo que se carga, que haya realizado la carta de porte y garantice que todos los bultos cargados cumplan con la normativa.
Pero el trabajo verdaderamente importante está en el propio proceso de transporte. Es responsabilidad de la empresa verificar que la mercancía está autorizada por el ADR.
Además, es absolutamente obligatorio revisar de manera visual el vehículo y los contenedores de carga de mercancía peligrosa para certificar que no hay fugas o que la disposición de los materiales pueda dar lugar a accidentes, desprendimientos o pérdidas durante el transporte.
Por último, es obligatorio asegurarse de no superar los límites de carga o grados de llenado.
Además, hay que comprobar que el vehículo cuenta con toda la documentación obligatoria y está autorizado a hacer el porte y que esté señalizado debidamente con las placas ADR para camiones y cualquier otro elemento obligado por la norma durante el viaje si el tipo y el volumen de carga lo requieren.
De manera paralela, es esencial asegurar la formación de los transportistas. Estos deben contar con la autorización especial de conductor ADR.
Del mismo modo, algunos portes de mercancías peligrosas exigen la existencia de un consejero de seguridad, que es quien se encarga de evaluar todo el proceso y registrarlo en un informe anual de actividades, además de responsabilizarse de documentar los accidentes que se puedan producir en los correspondientes partes.
Documentación necesaria para gestionar cada transporte
La documentación necesaria para respaldar cada transporte de mercancías peligrosas es la siguiente:
- Documentos relativos a la carga: conocido como carta de porte, debe incluir la denominación oficial de la mercancía, qué peligro puede suponer, el código de restricción de paso por túneles y una descripción exhaustiva de los bultos que el camión lleva.
- Instrucciones del ADR: esta es una ficha de seguridad que indica cómo deben operar los transportistas en caso de accidentes. Es un protocolo que marca desde el uso de los EPI hasta cómo avisar a los servicios de emergencia o reducir el riesgo de otros conductores y debe ir en la cabina en todo momento.
- Documentación del conductor: deben incluirse los permisos de transporte pesado, así como el certificado de conductor especial ADR.
Además de estos documentos, que se llevan en el vehículo durante el traslado, la empresa debe contar con otra serie de documentos a disposición de las autoridades:
- Informe anual del consejero de seguridad: archivo en el que se listan todos los transportes de mercancías peligrosas realizados durante el año.
- Autorización autonómica: la empresa debe obtener un documento oficial de la comunidad autónoma donde tiene su sede, donde se designa al consejero de seguridad.
- Certificados de formación especializada: documentos que evidencien que el personal involucrado en el transporte de mercancías peligrosas cuenta con la capacitación suficiente como para manipular dichos bultos.
Cómo coordinar y controlar el transporte de mercancías peligrosas
Más allá de la experiencia, la flota y la formación y permisos necesarios, el trabajo logístico con camiones de mercancías peligrosas exige una preparación exhaustiva.
Coordinar vehículos, conductores y rutas de manera óptima y segura no es fácil. Y a esto hay que sumar la necesidad de contar con un equipo capacitado para gestionar incidencias y hacer el seguimiento de las mercancías.
Afortunadamente, la tecnología es un aliado cada vez más eficiente en ese sentido. Programas de gestión como nuestro Programa de transportes ayudan cada día a cientos de empresas a mejorar la trazabilidad, coordinación y el control de la operación, no solo para que las mercancías lleguen con seguridad a su destino, sino para que esto, además, resulte rentable para las empresas encargadas.

General Manager en Ipsplus 42
- Eduardo Martinez Ruiz
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